"Música en mí"



 Clase 9 de abril 

Sonidos

Hoy fue la música lo principal, tuvimos que traer cada uno instrumentos de nuestras casas sin saber que íbamos a hacer con ellos. Un día antes estaban todos muy expectantes a la sorpresa del trabajo que íbamos a desarrollar y eso me incluye totalmente.



A pesar de estar ansiosos al llegar a la sala, pudimos entrar en un estado de tranquilidad, donde dos de nuestros compañeros tocaron instrumentos que manejaban muy bien, eran una guitarra y un violín y al tener un ambiente en silencio y de ojos cerrados, pudimos apreciar el sonido, más bien la melodía que se escuchaba en la sala. Fueron minutos para pensar y calmarse, entrar en el interior y así poder mostrar al exterior. 




Y así todo partió poniendo sobre el suelo los instrumentos, 1 por 1, dándole un sentido muy místico y armónico a medida que pasaban y al estar todos juntos y verlos era como estar en el “paraíso musical” .
Mirándolos analicé los que yo conocía y los que no, y me vino el recuerdo de cuando toqué algunos que estaban frente a mis ojos… no lo hacía hace mucho.. antes me gustaba, pero creo que ya ha dejado de ser una prioridad para mí.


Tuvimos que escribir algo con “la música…”. Se me venían muchas ideas, en especial cosas como: una expresión de sentimientos, algo definitivamente subjetivo, ya que existe una interpretación muy distinta acerca de cómo lo oímos y que es lo que nos produce y también depende de un momento en el que estemos cursando de la vida. No solo eso, si no, tranquiliza y llenarse de “fuego vivo”, en mi opinión.




Tanto es lo que ofrece que siento que sirve mucho en distintos ámbitos, tanto así, que podría y ayuda a rehabilitaciones, estudios, concentración, etc.
Después tuvimos que acercarnos al “Círculo instrumental” y mirar y contemplarlos. Revisé unos muy interesantes, que ni me hubiese atrevido a tocar y otros que me recordaban a mi infancia. Finalmente elegí la guitarra, un impulso me llevo a eso, estirando mi mano sola.

Grupo de cuerdas
Nos reunimos en los grupos dependiendo de la forma de el (viento- cuerda- percusión y maracas). En mi caso éramos 4, 3 guitarras y un violín. Nos costó partir porque no era fácil manejarse con un nuevo instrumento o recordar como se tocaba, hasta que después de tanta improvisación logramos formar un pedazo de coordinación.

¡Lo que pueden hacer las manos!



Finalmente presentamos cada grupos, todos muy distintos que otros y me asombró la energía, lo único, el trabajo en grupo, la conexión que logramos y la felicidad del trabajo. Esto me entusiasmó a darle una vuelta más al tema de volver a tocar un instrumento, mi instrumento.. ¡Tal vez me verán pronto llevandolo a la clase!


¡Una clase única!