"DAR y RECIBIR"
Primero que todo, nos sentamos en las mesas de la sala, en grupo de no más de ocho personas, para luego recortar círculos, no muy grandes, para empezar el trabajo. Con esto, me imaginaba lo que podíamos hacer, y en la mesa, discutíamos y comentábamos cual era la meta de la clase y a donde posiblemente queríamos ir con todo esto.
Una vez terminada mi obra, pude admirarla y darme cuenta que no fue tan difícil el empezar sin ninguna idea y que lo que elegí fue precisamente lo que quería, en otras palabras, me gustó mucho mi trabajo final. Pero, la siguiente instrucción me sacó de mis pensamientos: Cortar en 8 pedazos el trabajo de cada uno. Aquel enunciado fue inesperado, había ya pensado en que iba a hacer con mi trabajo y ¿ahora lo tenía que romper?. Lentamente todos en la sala empezaron a cortarlo y a preguntarse la finalidad de este trabajo.
Después de la interferencia, pude encontrar más sentido a lo que hicimos, nos pusimos en círculo y la docente nos explicó el poder desprendernos de lo nuestro y darlo a lo demás, recibiendo también. Por lo que, empezamos a intercambiarnos con nuestros compañeros nuestros pedazos de trabajo, una muy linda parte de cada uno. Una vez finalizado, pudimos poner en otro círculo los 8 pedazos que recibimos y así admirar lo que quedó de resultado.
Puedo decir, como conclusión de este trabajo, que no hay nada más importante que dar y recibir, algo que nos está faltando a todos como sociedad. Además, el no seguir patrones ni instrucciones, de vez en cuando, siento que nos hace más humanos, re-conectándonos con nosotros mismos, con los pensamientos que no queremos escuchar o los que no podemos por el abrumo del entorno. Indudablemente, fue una experiencia que me sorprendió mucho y me saco de esquema e de cada idea que tenía sobre la finalidad del proyecto.
Ahora tengo en mi pieza ocho pedazos combinados de ocho compañeros distintos, que me hará recordar cada vez que lo vea, lo importante que es la re-conexión con uno mismo y el dar cuanto uno más pueda.
Rocío Valenzuela R.